Detección precoz del cáncer de mama: cómo palparte correctamente los pechos

  • Objetivo: detectar a tiempo cualquier cambio en las mamas.

  • Cuándo: una vez al mes, preferiblemente aproximadamente una semana después del inicio de la menstruación.

  • Nota: ¡No sustituye a la revisión anual en la consulta!
    Rutina de 5 pasos:

    1. Examen visual: ante el espejo, fíjate en la forma y el aspecto de la piel.
    2. Palpación de pie: palpar con tres dedos realizando movimientos circulares y lineales.
    3. Revisión del pezón: presionar suavemente (prestar atención a si sale líquido).
    4. Palpación tumbada: repetir la exploración estando tumbada boca arriba.
    5. Revisión de la axila: palpar en busca de bultos o endurecimientos.

Postura de la mano para la autoexploración mamaria con el símbolo del lazo rosa sobre una camiseta blanca.

La autoexploración mamaria periódica es una medida sencilla, pero muy valiosa, para la salud de las mamas:

  • Te ayuda a familiarizarte con el aspecto y el tacto normales de tus mamas, de modo que puedas detectar cualquier cambio de forma precoz.
  • Aunque no sustituye a una revisión médica ni a una mamografía, si detectas algo inusual, podrás actuar a tiempo.
  • Importante: se trata de establecer una rutina que te ayude a prestar atención a tu cuerpo.

¿Cuándo y con qué frecuencia?

  • Deberías palparte los pechos una vez al mes para poder detectar mejor cualquier cambio.
  • Si tienes ciclos menstruales, deberías palparte los pechos aproximadamente una semana después del inicio de la regla. En ese momento, los pechos suelen estar menos hinchados o sensibles.
  • Si ya no tienes la regla o tus ciclos son irregulares, deberías elegir un día fijo al mes que te resulte fácil de recordar.
Infografía sobre el autoexamen de mama: el paso 1 ilustra la inspección visual; el paso 2 muestra tres patrones de palpación diferentes (circular, lineal y radial).

Paso 1: Inspección visual

  • Ponte delante de un espejo y deja que los brazos cuelguen relajados a los lados. Observa tus pechos con atención y fíjate en cualquier cambio. Por cierto, es muy raro que tus dos pechos tengan exactamente el mismo aspecto.
  • A continuación, levanta los brazos lentamente y vuelve a bajarlos. Fíjate en cómo se mueven tus pechos y tus pezones, y en qué pliegues o protuberancias se forman en la piel.

Paso 2: Palpación de la mama

  • Coloca la mano del lado en el que te vas a palpar el pecho detrás de la cabeza. Con los tres dedos centrales de la otra mano, ya puedes palparte el pecho. Aumenta la presión de forma uniforme. Así es como debes palparte el pecho:
    • Empieza con movimientos circulares desde fuera hacia dentro. A medida que te acerques al pezón, los círculos deben hacerse más pequeños.
    • A continuación, palpa en líneas, es decir, de arriba abajo y de fuera hacia dentro.
    • Por último, debes palpar en líneas desde el exterior hacia el pezón.
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Infografía sobre la autoexploración mamaria, pasos del 3 al 5. Paso 3 (símbolo de la gota): comprobar si hay secreción del pezón. Paso 4 (símbolo de la cama): palpar la mama estando tumbada con movimientos circulares y lineales. Paso 5: examinar la axila en busca de cambios o bultos.

Paso 3: Revisión de los pezones

  • Presiona ligeramente el pezón entre el pulgar y el índice. Si observas secreciones de color o líquidos, deberías acudir a una consulta ginecológica.

Paso 4: Palpación en posición tumbada

  • Ahora túmbate boca arriba y repite la exploración de los senos con los tres movimientos.

Paso 5: Revisar las axilas

  • Para palparte las axilas, levanta bien alto un brazo. Desliza la mano con una ligera presión hacia la pared torácica y presta atención a si hay bultos endurecidos.

La palpación periódica de las mamas es un paso importante en la detección precoz del cáncer de mama, pero no sustituye a las revisiones preventivas con tu ginecólogo o ginecóloga. Si tienes dudas o detectas alguna anomalía, acude a una consulta ginecológica.

Fuentes

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